Los que me leeis ya sabéis que soy de los que piensan que para salir de donde estamos, esto que algunos llaman crisis y que otros pensamos que es un cambio de modelo, necesitamos hacer cosas diferentes, dejar de andar por lo caminos equivocados. No podemos cambiar nada si no cambiamos nuestras formas de pensar y a partir de ahí nuestra forma de gestionar las organizaciones, públicas y privadas, desde la mas pequeña empresa hasta el FMI.
Como decía Argyris, hay que hacer las cosas correctas en lugar de intentar hacer bien las incorrectas (do the right things rather than the things right).
Estos días he estado leyendo las notas de prensa y artículos sobre la reunión del Cercle de Economía en Sitges y, por si me faltaba poco, me he acabado de convencer de que los dirigentes que allí estaban, los mismos que nos han metido donde estamos, son total y absolutamente incapaces de solucionar los graves problemas que tenemos planteados.
Que nadie me interprete mal. No estoy diciendo que no pongan todo su sincero interés, sabiduría y experiencia en conseguirlo. Seguro que lo ponen, sin embargo el problema está en sus modelos mentales, su forma de pensar y sus erróneas convicciones . Y son incapaces de cambiarlos. Y también lo entiendo. Al igual que los médicos tardaron 200 años en entender, pesar de que lo había demostrado Pasteur, que las infecciones no se transmiten por el aire sino por los microbios (the germen theory of management), los dirigentes actuales están demasiado “apoltronados” en sus posiciones sociales como para replantearse lo que les ha llevado hasta ellas.
Pero no sólo son los mas altos dirigentes, sino que la mayoría de directores generales, presidentes y líderes organizaciones no tan famosas como las que están representadas en el Cercle, también continúan pensando en falsos supuestos y en teoría erróneas que no tienen ninguna validez científica y que, por el contrario, son la causa de las circunstancias actuales.
Uno de estos falsos paradigmas, quizás el mas expendido es pensar que todo es cuestión de números. Es curioso leer que la demanda de financieros está al alza debido a la crisis . La creencia en que haciendo ingeniería financiera, recortando costes, echando a la gente a la calle y comprando mas barato y vendiendo mas caro es la solución a los problemas es la que predomina en las empresas y la que se enseña en las escuelas de negocios.
Los numeros dan sensación de control. La obsesión por medir. Alguien dijo que los que no saben medir lo que quieren acaban queriendo lo que si saben medir.
La falsa creencia en las ciencias exactas, sin decimales, como bien dice Gabrel Ginebra en su blog “Gestión de incompetentes” , es una de las tantas presunciones erróneas que nos enseñan de pequeños.
La obsesión por gestionar las empresas y organizaciones públicas en base a números, a tener como objetivo único el crecimiento, a cumplir los objetivos SMART, a costa de quien sea y como tiene su origen en el pensamiento, en la forma en que se entienden las organizaciones y al final el sistema en que vivimos.
Todos ellos son los caminos equivocados, los que nos llevarán, crisis tras crisis al colapso del sistema. Y no será porqué no hay quien lo viene diciendo desde hace décadas y diciéndonos cuales son las soluciones: leed sino a Edward Deming, Peter Senge, Rafael Aguayo y muchos otros.
Tal como bien dice mi amigo Jordi Cabré, en el mundo del management continuamos pensando que la tierra es plana.


Como siempre muy acertado amigo José María,
Lo terrible es leer sus comentarios y conclusiones sin ninguna mente clara que les saque de su error.
No, no nos sacarán de la situación actual, están cavando hacia abajo.
Jordi
Gracias una vez mas por tu comentarios. Que triste estar “cavando hacía abajo” y pensar que estas haciendo un buen trabajo !!!!
Un abrazo
JM
Hola a todos:
Muy buenas reflexiones. Creo que en mayor o menor medida todos los que estamos en el intento de llevar un modelo mejor, nos enfrentamos a esas cuestiones. Bueno, poco a poco va cambiando algo, aunque quizás más lento de lo que nos gustaría.
Un cordial saludo.
Hola José Miguel.
Agradezco que te hayas pasado por este blog y sobre todo que te cuentes entre los que intentamos cambiar el modelo de Managemet actual. Efectivamente, los cambios en los paradigmas mentales son muy lentos y requieren valores como la valentía y la humildad que están muy poco extendidos hoy en día.
Saludos cordiales
JM
Un artículo (desgraciadamente) muy acertado.
Los que dirigen no son capaces de cambiar, están encerrados en sus paradigmas. Pero hay que tomar en cuenta que:
- sus modelos funcionaron en algún momento. No es tanto que sean falsos, es que son inadaptados a una situación que ha evolucionad mucho en un siglo,
- sus modelos llevan generaciones enseñándose en las escuelas de negocio. Han tenido tiempo para acumular firmas de famosos, multiplicar sus libros de doctrina, moldear mentes (sino ¿de qué serviría la formación?), y hacer ganar mucho dinero y prestigio a sus consultores apostólicos.
¿Cuanto tiempo tardaremos en evolucionar? Demasiado.
Pero los cambios en el entorno son cada vez más rápidos, la propia aceleración se está acelerando, y como lo dice la teoría de los sistemas: cuando un organismo no es capaz de adaptarse al ritmo de la evolución, pierde el control de su propia evolución (por absorción o por revolución).
Es decir que si los managers no evolucionan, podría ser que el management evolucionara sin ellos.
Amigo Michel:
Gracias por comentar. Muy de acuerdo con lo que dices, sobre todo con lo que respecta a la teoría de sistemas. Hace poco leí un libro de Donella Meadows que te recomiendo
Thinking in Systems: A Primer
Saludos coridales
JM
Buscaré el libro, muchas gracias por la referencia.
A mi me gustan los de mi paisano Jacques Mélese: La gestion par les systèmes / l’analyse modulaires des systèmes de gestion. y sobre todo: Approches systémiques des organisations,
Pero he comprobado que no existen en inglés ni en español.
Muy buen artículo,
Y muy de acuerdo con todos los comentarios.
Si me lo permites, parafraseando a Gary Hamel en su libro “El management del siglo XXI”,
“Para prosperar en un mundo cada vez más agitado, las empresas deben ser estratégicamente adaptables y eficaces desde el punto de vista operativo”.
Un abrazo a todos
Pedro
Gracias por tu comentario amigo Pedro.
Sin ánimo de contradecir a Hamel, yo diría que las empresas deben ser adaptables y eficacies pero desde el punto de vista del cliente. Ya sabes, outside-in. La demanda es la que define (o debería definir) el valor y los flujos de trabajo.
Como bien sabes, en la gran mayoría de empresas el valor y los flujos de trabajo los define la propia empresa en función de objetivos internos.
Un abrazo
JM
En ningún modo es contradecir a Hamel.
El tener un sistema de management adecuado implica precisamente ser adaptables y eficaces desde el punto de vista del cliente.
Justamente en el sentido que Michel explica dirigía mi comentario.
El mayor exponente del cambio que estamos viviendo creo que es el cliente.
Un abrazo